Curso gratis de Reality shows: ese instinto primitivo
En este espacio dedicado a la televisión vamos a hablar de los tan mentados reality shows. Pero si queremos hablar de "la vida misma" nos tenemos que trasladar hasta, por lo menos, el principio del principio de la vida humana en la Tierra. Un planeta que, todavía, no estaba globalizado, no sufría ataques de fanáticos terroristas, en el cual no se desplomaban gigantescas torres en grandes ciudades del mundo.
Pero quiero que nos vayamos por un rato de viaje hacia esas eras tan lejanas. ¿Cómo se hubiesen sentido Adán y Eva con cámaras a todo su alrededor? Creo que no les hubiesen alcanzado las hojas de parra – que mágicamente sostenían sus partes íntimas – para tapar su vergüenza. Dudo de que se hubiesen sentido muy cómodos si algún ojo indiscreto los hubiera captado in fraganti corriendo por el bosque, tomando la manzana prohibida, pecando... o mejor dicho, creando el pecado original.
Pero volvamos a lo central de este curioso fenómeno del reality show. Y digo fenómeno porque parece haberse expandido por el mundo y sus imágenes invaden la televisión de aire, el cable y la TV satelital. Todo el mundo habla de ello, convirtiéndolo en una tendencia, por lo cual, como toda tendencia o moda masiva, debe ser debidamente analizada e investigada.