Curso gratis de Los conservatorios de música: historias olvidadas
Por lo general, los conservatorios suelen evocar imágenes propias de escuelas altamente especializadas que hacen de la música erudita el centro de sus ocupaciones y preocupaciones. Al aproximarnos a ellas, en cualquier lugar del mundo, ya desde las calles aledañas encontramos indicios de lo que constituye su vida cotidiana: muchachos y muchachas que caminan presurosos cargando un instrumento musical que se delata por la forma de su estuche, pequeños comercios que venden papel pautado, algún repertorio musical, aparadores que invitan a soñar con la adquisición de instrumentos musicales. Al traspasar el umbral del edificio que los alberga, entramos de lleno en un mundo sonoro que, a la vez que nos atrae, nos impone: un piano suena acá y acullá, voces muy cuidadas vocalizan, conjuntos de cuerdas ensayan bajo la dirección de un maestro o de un estudiante del mismo grupo, una biblioteca cuyo principal acervo consiste en música escrita –partituras– y una fotocopiadora ad hoc.