Curso gratis de La religión en la antigua Roma
Mitología Romana. Caracterización de los principales dioses de Roma. El Calendario Romano. El rol político-religioso: El Pontificado, las Mores Maiorum y el Consejo Imperial. Antes del cristianismo, Roma ideo una religión de carácter politeísta. Si se sitúa de manera cronología, esta habría tenido su desarrollo arcaico durante las décadas anteriores a la legendaria fundación de Roma, situada por la tradición en el año 753. Los primeros dioses romanos fueron de acorde a las necesidades de Roma, según una serie de leyendas, el primer dios fue Saturno, quien arribo a la colina del Capitolio y enseño a los latinos el cultivo de la tierra. Pero no solo el era una deidad de esa época, habían otras como Pamona, Pale, Jano y Fauno. La mitología arcaica acabo cuando el reinado del segundo rey de Roma inicio, este fue Numa Pompilo, el cual desarrollo el comercio general de la ciudad, tanto fue que llego al contacto con los griegos del sur, adoptando parte de su cultura. Para difundir su religión, más amplia y de carácter griego, fundo en la cima del Capitolio el primer Panteón, dedicado a Júpiter, Juno, Minerva y Saturno. A pesar de la nueva incorporación de estos dioses, los antiguos de carácter aborigen de la ciudad de Roma no desaparecieron, sino que se entremezclaron y helenizaron conforme al desarrollo de Roma. En conforme se producía el desarrollo religioso, Numa Pompilo fundo la primera orden religiosa de Roma, con esto se iniciaba la entremezcla romana de la religión-jurisprudencia-política-moral. La primera orden romana de sacerdotes fue la de los protectores de los "Liber Actionum", libro romano en los cuales estaban inscritos todos los ciudadanos romanos y sus delitos. Esta orden estaba compuesta por los sacerdotes llamados "Rex Sacroroum". Conjunto a esta orden se fundo además el primer colegio de sacerdotes, llamado "Collegia de Sacerdotes". Hacia la época imperial romana, el emperador ya era un dios más, mensajero de ellos. Hacia la dinastía de los Flavios, este homenaje a los soberanos se fue dejando de lado, y estos eran considerados como dioses tan solo luego de muertos. El sistema sería renovado y mucho más agudizado durante la tetrarquía, hasta el final de Roma.