Curso gratis de La protesta agrorrural en la Argentina
Durante la década que va de 1991 a 2001, la mayoría de las regiones de la Argentina registró una fuerte expansión de la conflictividad social. A los reclamos históricos de un "interior" postergado en la etapa "modernizadora" se sumaban las nuevas demandas originadas por la aplicación de las políticas neoliberales que restringían y anulaban derechos sociales de la población. Con algunas excepciones, que veremos más adelante, las protestas se originaron por la pérdida de derechos sociales activada por las políticas de corte neoliberal. En efecto, el rasgo más significativo de la protesta de los noventa fue el tipo de reclamo que la caracterizó. Las demandas de las miles de protestas sociales registradas en la década están fuertemente orientadas a preservar derechos sociales adquiridos durante el siglo XX (condiciones de trabajo, salarios dignos, educación pública, etc.), preservar pequeños patrimonios familiares (como en los casos de pequeños y medianos empresarios agrarios o industriales amenazados por las deudas), demandar un ingreso mínimo frente a la pérdida del trabajo remunerado (la lucha de los desocupados), etcétera. En general son protestas de "defensa" y "preservación" frente al avance de las políticas "expropiatorias" del neoliberalismo, y en muy pocas ocasiones estas acciones colectivas estuvieron relacionadas con la expansión de nuevos derechos o con la conquista de nuevos espacios políticos o ciudadanos. Para mostrar algunos aspectos de la protesta de la década en el interior del país tomaremos el año 1999, para el que contamos con un mapa completo de las distintas regiones (respecto del resto de la década contamos con una base de datos por muestreos regionales, ver Giarracca, 2001). La base, con registros de periódicos provinciales, se construyó tomando dos criterios: que las acciones las desarrollaran sujetos agrarios (campesinos, agricultores en general, trabajadores agrarios o agroindustriales) en cualquier territorio del país incluida la Ciudad de Buenos Aires; y acciones de protesta de otros sujetos sociales en territorios de bajo nivel de urbanización, hasta las llamadas ciudades intermedias. Este último criterio se tomó sobre el supuesto de que en tales ciudades la influencia de las crisis de los sectores agrarios y extractivos tuvo consecuencias sociales de gran consideración. Estas pequeñas ciudades, además, desarrollaron muchos aspectos que las acercan a la "nueva ruralidad". Son asentamientos de productores y mano de obra agraria, sus servicios están dirigidos al campo, etc...