Curso gratis de La historia de Bernardo y Mel.
A principios de la década del setenta, las incursiones frecuentes de una población de orcas en las aguas costeras de Punta Norte comenzaban a ser descubiertas. Desde las ventanas de sus hogares, los guardafaunas las observaban vararse a simismas para capturar sobre la rompiente crías de lobos y elefantes marinos, y comenzaban a reconocer, por la forma de sus aletas dorsales y el diseño de sus monturas a algunos individuos que retornaban año a año. Entre los que pudieron ser identificados, dos se destacaban por su habitual arribo, coincidente con la época en que las crías de lobos marinos hacían sus primeras armas en la natación.