Curso gratis de La economía criminal (De la “intencionalidad” y la “capacidad” de la corrupción)
Jack Grubman, quien fuera el símbolo de una nueva camada de analistas de Wall Street, y cuyas optimistas recomendaciones sobre las acciones de telecomunicaciones lo convirtieron en un investigador estrella, renunciaba en agosto de 2002 a su cargo en Salomon Smith Barney, la unidad de banca de inversión de Citigroup. Su salida llegaba en medio de una creciente presión de los reguladores que alegaban que recomendó otrora atractivas acciones de telecomunicaciones para ayudar a su compañía a ganar lucrativos negocios de banca de inversión. Es claro que Grubman se veía a sí mismo usando varios sombreros, como analista y banquero de inversión. Este analista recibía una jugosa compensación por sus esfuerzos, ganando un promedio de US $ 20 millones al año. Pero cuando la burbuja bursátil estalló a fines de los 90, Grubman se convirtió en el representante por excelencia de los excesos del mercado.