Curso gratis de La constitución trágica del sujeto moral en la ética moderna
El ser trágico del hombre. El giro moderno. Spinoza, el connatus como esfuerzo por ser. ¿ser = Ser?. Kant, la razón práctica, imperativo categórico. Lo indisoluble de la tensión o lo constitutivo de la tragedia en el hombre. Superación de lo trágico, ámbito de lo social. Siguiendo toda una costumbre filosófica comenzaré mi exposición con una distinción de términos. En este caso acerca del valor con que aquí usaré el término "trágico". Así, entiendo por trágica aquella situación en la cual la facultad desiderativa del hombre no se corresponde con su capacidad de realizar el objeto de aquel deseo. Esto, si bien terrible, no es suficiente para una tragedia; ya que falta la particularidad que le da el hombre como único posible actor de la misma, en tanto vive esta situación y a la vez es consciente de ella. De tal modo el hombre queda encerrado en una situación de la que no tiene la posibilidad de salir (es su naturaleza la que lo impele a desear) y en la cual sabe que tampoco puede tener éxito (las limitaciones de su naturaleza no le permiten satisfacer el deseo). Es el problema que se señala en San Agustín como la relación entre una capacidad de amar –como deseo- infinita y una facultad racional finita. La definición arriba desarrollada peca de una excesiva amplitud más propia de un concepto poético; sin embargo si bien esto puede constituir un defecto, su uso no es ingenuo y parte de su fuerza argumentativa reside en ello. De todos modos será posible una mejor delimitación del concepto en la medida en que nos adentremos en la descripción de su materia.