Curso gratis de Imaginando una literatura posible - El 1898 en la literatura menor
De la idea de los dos caminos. Asimilar y modernizar: Dos versiones del contacto.
A pesar de todo lo que se ha dicho del 1898 puertorriqueño, se me antoja que todavía se le sigue observando a través de un cristal opaco que no permite la visibilidad que yo quisiera respecto de un fenómeno de tanta trascendencia. Personalmente debo confesar que aprendí mi primera versión de aquella invasión de un testigo de ella que en ese entonces tendría alrededor de nueve años. Cuando yo crecí pude darme cuenta de todo el respeto y todo el miedo que él sintió cuando las tropas americanas pasaron cerca de la finca de su padre rumbo a Hormigueros. Venían de Yauco, San Germán e iban rumbo a Mayagüez y el Guasio.
Pero también percibí todo el descrédito en que aquel niño, anciano ya cuando me contaba esas cosas, tenía a Luis Muñoz Rivera y a Práxedes Mateo Sagasta como símbolos de un poder envejecido, de un pasado remoto y superado al cual no quería regresar. Y supe la ancestral gracia caribeña con que recordaban cerca de mi casa, en el barrio, el encontronazo verbal entre Mateo Fajardo, el líder anexionista, y el cura González, el sacerdote de raigambre hispana de la Iglesia de la Monserrate. Aquel testigo se llamaba Manuel Sepúlveda Morales y era mi abuelo..