Curso gratis de Gadamer y el juego: De la conciencia estética a la hermenéutica
Gusto y genio: conciencia estética. Nueva perspectiva. El juego. No hace mucho un viejo amigo sentenció (con gracia): es lícito sospechar de todo aquel que no gusta del fútbol. Juicio procaz, advertirá el lector, generalización inicua.
Pues bien, después del discurso esnobista para el que jugar es distraerse y presenciar un partido de fútbol alienarse, el cuarto capítulo de Verdad y método I –El juego como hilo conductor de la explicación ontológica- sonará a fanfarronada. Y con todo, es no sólo la reivindicación de la gravedad del juego sino el enfrentamiento con la estética inaugurada en la modernidad...